Posts etiquetados ‘Yucatan’

Posteado por Broli !!!

dsc01096
La zona de México conocida como Yucatán viene de la conquista cuando un español le preguntó a un indígena como llamaban ellos, ese lugar… el indio le dijo: Yucatán. Lo que el español no sabia era que le estaba contestando: “no soy de aquí”.

En muchas ocasiones, es más fácil encontrar el origen de una pseudoetimología que el de la etimología verdadera. El origen de la leyenda sobre la palabra Yucatán se encuentra en este párrafo de la “Historia de los indios de la Nueva España” de Fray Toribio de Benavente (Motolinia), escrita entre 1536 y 1541:

A este Campeche, llamaron los Españoles al principio cuando vinieron a esta tierra, Yucatán, y de este nombre se llamó esta Nueva España, Yucatán; mas tal nombre no se hallará en todas estas tierras sino que los Españoles se engañaron cuando allí llegaron: porque hablando con aquellos indios de aquella costa, a lo que los Españoles preguntaban, los Indios respondían: Tectetán, Tectetán, que quiere decir, No te entiendo, No te entiendo; los cristianos corrompieron el vocablo, y no entendiendo lo que los Indios decían, dijeron: Yucatán se llama esta tierra…

El explorador español se llamaba Francisco Fernández de Córdoba (?-1518) y desembarcó en 1517 en una península a la que llamó Yucatán. Algo así como si a la vuelta de Londres dijéramos que hemos estado en Aidonanderstán.

Por supuesto, el contenido del párrafo, especialmente la escasa semejanza entre Yucatán y “tectetán” no hace más que reforzar la inverosimilitud de la falsa etimología .

Bernal Díaz del Castillo, conquistador español del siglo XV, aporta para Yucatán una explicación todavía más sorprendente que la de “no te entiendo”. Según ella, los dos indios capturados en la batalla de Catoche, Julianillo y Melchorejo, en sus primeras conversaciones con los españoles en Cuba, y estando presente Diego Velázquez, habrían hablado del pan. Los españoles explicando que su pan estaba hecho de “yuca”, los indios mayas aclarando que al suyo le decían “tlati”, y de la repetición de “yuca” (voz caribe, no maya) y “tlati” durante esta conversación los españoles habrían deducido falsamente que les estaban intentando enseñar el nombre de su tierra: Yuca-tán.

En realidad Yucatán viene de la auto-denominación del maya putún “Yokot´an”, que significa “gente que habla yoko o choc” . Es interesante notar que los mayas-chontales que residen en Tabasco también se autodenominan yokot’an. La palabra “chontal” no es maya sino que viene del nahuatl “chontalli” y significa “extranjero”.

El Credo Yucateco es la onda!!!

Publicado: 20 septiembre, 2008 de d3tc3f1n en Curioso, Enfermos
Etiquetas:, , , ,

Posteado por Armando Manzanero!!!

Creo en mi Mérida, en Progreso, Tizimín, en Otzctutzcab, en Tzucacab, en mis pueblos mayas de mi Yucatán como el centro del universo y en el sol y las estrellas que giran a su alrededor. 

 

Creo que tanto Chichén Itzá como en las otras muchas obras monumentales que los ancentros mayas edificaron como Uxmal, Kabah, Sayil  Ek Balam y Dzibilchaltún y decenas se sitios arqueológicos mas son el centro cultural de la península y de todo el universo.

 

Creo en el Tolok que valiente respira el calor del medio día en su albarrada y en el xhail que trepa los muros y que visten el paso de los campesinos que van a su milpa, 


 Creo el la laja del suelo que pisamos y en el meteorito de Chicxchulub que borró a los dinosaurios, más no a todos porque quedaron muchos en el PRI, de la faz de la tierra.

 

Creo en las cinco estrellas de mi bandera, que marcan el territorio y las cabeceras de mi peninsula, antes que un mentecato general la dividiera por temor al poder de los yucatecos, 

 

Creo en los murales de Castro Pacheco, en las bancas confidentes de la Plaza Principal, en las lluvias de oro y laureles que engalanan mi Paseo de Montejo, en los flamboyanes que encienden mi avenida Colón.

 

 

 

Creo en la Catedral más antigua en tierra firme, y en el Convento de Izamal, en los conventos y construcciones coloniales de La Ermita y Santiago, en el Faro de Progreso, en la Aduana de Sisal, en el Convento de Valladolid, en la edificación de la expenitencieria.

 

 

Creo en las olas del mar que dan a Progreso, a Chelem, a Sisal, a Chabihau, a Telchac, a Las Coloradas, al Cuyo a Celestun, un rostro humedo y que enseña en sus rias y cienagas la vida de la biodiversidad. 

 

Creo en los secretos de las grutas de Loltun y en el agua pura de los mil cenotes de mi tierra.

 

Creo en la chaya y la pitahaya, en la dulzura, el saramuyo, la anona, el tamarindo, la ciruela y las piñuelas que dan más sabor a mi vida mestiza, en el culto al chile habanero y a las chinas, mandarinas, lima dulce, cajeras, naranaja agria que parte de Oxkutzcab y se riega por todo mi huerto yucateco.

 

Creo en la Ceiba, donde reponsan las almas de mis ancestros, en el Pich, el Chacá, el flamboyán y en la fibra del Henequén que nos dio nombre en el mundo. 

 

Creo en el faisán y en el venado, la codornis, el jabalí, en el jaleb, en la gallinola, en los flamencos rosados de Celestún y Rio Lagartos.

 

 Creo en el X´Tabay, en los aluxes y en el enano de Uxmal, que consolidan la pasión de las tradiciones de quienes han sembrado con amor y esta mìtica tierra.


Creo en la vaquería, en la música y músicos, en la bomba yucateca y en la jarana con sus mestizas de terno, rebozo y rosario de filigrana.

 

Creo en los sueños socialistas del primer gobernador humano e indigenista Felipe Carrillo Puerto y en los ojos de la Alma Reed, que inspiró a mis artistas a componer ‘Peregrina’. 

 

Creo en el canto y sentimiento de Gustavo ‘Guty’ Cárdenas y en la palabra escrita de Emilio Abreu Gómez, de Antonio Mediz Bolio, de Ermilo ‘Chispas’ Padrón, de Luis Rosado Vega, de Ricardo Palmerín, de los decenas y decenas de poetas, juglares y escritores que han descrito con lagrimas y alegrías la vida de mi terruño.

 

 Creo en los panuchos, los huevos motuleños y los lomitos de Valladolid, en el frijol con puerco, la cochinita pibil y los papadzules, en el dulce de papaya con queso de bola  y en el mazapán de pepita, en el refresco de lima, la horchata y el Xtabentún; y por sobre todas las cosas, 

 

 

Creo en el mucbilpollo y el relleno negro que encontraré en mi altar cuando regrese mi alma desde el Xibalbá en la noche sagrada del Hanal Pixan. 

 

CREO, SIEMPRE CREERÉ EN YUCATAN

 

AMEN 

Posteado por Hijo de Saiden!!!

Solo falta que  saquen a la venta las máscaras de los culpables de crimen  jojojo XD…